Por: Manuel David Guarnizo - Emprendedor 

El mejor estilo del médico el ex alcalde Jaramillo, Iván Duque firmó el alza del salario de los congresistas un 24 de diciembre.

Indignación, es la única palabra que representa mi sentir y el de los 6 millones de Colombianos que vivimos del S.M.M.L.V. Se habla de que el aumento del salario mínimo sería del 2% es decir $ 17.500 que de forma aterrizada, alcanzan para 3 días de transportes o un día de comida.
Sin embrago mientras ustedes y yo, veíamos memes, y hacíamos las últimas compras del 24 pensando en el 25 en toque de queda, el presi recordó algo que paso el 21 de noviembre de 2019.
Hagamos un llamado a la memoria, era 21 de noviembre, en la ciudad que vibra, había tensión y pánico económico por la jornada de paro nacional y sus ya conocidos, finales vandálicos ( de los cuales según los organizadores de las marchas, no tienen ningún tipo de responsabilidad ); el médico Alcalde asiste a la marcha, se toma las fotos y desapareció, y es como si la marcha hubiere sido un concierto para delinquir, pues el médico atornilla ese día burocracia en Infibague, era entendible después de solo sacar 17 mil votos con su candidato a la alcaldía. 
Ahora bien el presi, hizo lo mismo con Colombia, el jueves pasado, en una Navidad, atípica, con la economía reventada, decide formar el segundo alza en el salario de los congresistas ( que no quisieron renunciar a sus honorarios por representantes pese a sesionar desde sus casas ). El problema no es el alza, me imagino que ir a dormir en el Capitolio debe ser agotador, el problema es cuanto!.
El 5.12% que pa que usted que lee está columna entienda, es básicamente dos salarios mínimos, osea su sueldo, el mío y el de 6 millones de Colombianos por dos meses, fue lo que les subieron a los honorables congresistas.
Ahora entiendo por qué Duque decía que derrotó a la extrema derecha, es que tiene un Jaramillista por dentro.
No sé en qué cabeza cabe hacer este tipo de cosas en plena pandemia, como tampoco lo supe ese 21 de noviembre.
Por eso la importancia de construir país desde las regiones, que sean los hechos los que construyan y sean base para mover las masas, no propuestas oportunistas.